Administración de condominios, edificios y plazas, del cobro al reporte mensual.
Administrar el inmueble de alguien más es un oficio distinto a administrar el propio: el entregable es un reporte que llega a manos de quien no es dueño de los datos y que puede auditarlo o reclamarlo. Todo en AdminLook está construido alrededor de eso — los números cuadran contra un presupuesto aprobado por partida, cada peso lleva su comprobante, y el mes emitido se congela: una corrección es un ajuste del mes siguiente con su nota, no un borrón encima de lo que alguien ya tiene impreso.
Capturas reales, no maquetas. Toca cualquiera para verla en grande; se recorre con las flechas y se cierra con Esc.






Por indiviso, por metro cuadrado o por precio por metro — las dos últimas se confunden todo el tiempo y dan resultados distintos. El alta de unidades se hace por patrón, torres por niveles por unidades, con muestra antes de crear; y los metros se capturan por terminación: “los 01 miden 100” se escribe una vez y aplica a los 24 pisos.
Recordatorios tres días antes, el día, y a los 15, 30, 60 y 90, con el tono subiendo y sin amenazar — el que debe sigue siendo vecino. Cada unidad tiene su referencia bancaria con dígito verificador, que convierte revisar 47 depósitos en revisar 2.
Seis secciones en PDF con portada, consolidado por torre, flujo en cascada y morosos por ocupación. Se emite y se congela. Más el informe anual para la asamblea y la carpeta de entrega de administración con acuse.
Contesta las tres razones por las que un residente abre la app: cuánto debo, llegó algo mío y algo está descompuesto. Más estado de cuenta con antigüedad, reglamento buscable, multas impugnables y avisos. Ningún residente ve datos de otro.
Exclusiva para el salón, por aforo para el gimnasio, por espacios para los carriles de alberca y libre para registro de entrada. El aforo cuenta personas, no reservas: una familia que aparta para cuatro ocupa cuatro lugares de treinta. Con series, lista de espera y tope de veces al mes por unidad.
Registro de visitas, paquetes con aviso al destinatario que dice de dónde viene y quién lo recibió, rondines y control de llaves. La caseta no ve saldos ni adeudos: ninguna regla del servidor se lo permite, a propósito.
Constancia de no adeudo con folio consecutivo y saldo congelado al emitirse, que es la que exige el notario para cerrar una venta. Checklist de traspaso de unidad, incluido el TAG que siempre se olvida. Y calendario de obligaciones legales, cada una con su consecuencia escrita.
Equipos con marca, modelo y número de serie, calendario con lo vencido en rojo, y evidencia del trabajo hecho que genera el egreso sola. Nómina con aguinaldo proporcional estimado, y caja chica aparte de los egresos formales — pedir factura por un gasto de $80 es como se acaba sin registrar ninguno.
El historial no cuelga de la cuenta del administrador. Si cambia el administrador, la información se transfiere y el saliente queda como comité; el condominio no pierde su historia. Incluye respaldo certificado con huella para entregas formales.
No hace falta cuenta nueva ni instalar nada: entras con el mismo correo y la misma contraseña de la app, y ves tu información en la pantalla grande. Sirve para revisar, mostrarle algo a alguien o imprimir sin andar pasando capturas del teléfono.
El correo y la contraseña que ya usas. Si no la recuerdas, desde ahí mismo se manda el correo para restablecerla.
Comunidades, unidades, cargos, pagos recibidos…
La sesión vive solo en esa pestaña y se borra al cerrarla. Si entraste desde una computadora prestada, no queda nada.
Desde la web se consulta; se captura en la app. Dos lugares escribiendo al mismo tiempo es como se descuadra la información y se pierden cambios — preferimos que eso no pueda pasar.
Los permisos se aplican del lado del servidor, no de la página. Desde el navegador no se puede alcanzar información que no te corresponde, aunque alguien lo intente a mano.
Lo que ves depende de tu rol: administración, comité o residente.
Para administradores de condominios y despachos que llevan varios inmuebles a la vez, desde un local de 10 m² hasta conjuntos de más de 2,000 departamentos.